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>Historia de la Patagonia Chilena


¿De donde nos llegó el nombre de Patagonia?

Parece fácil dejar llevarse por un concepto y certificarlo en la mente como aceptado. Nos parece bastante llamativo leer que Patagonia viene de patagones por tener grandes patas. Lo que no se entiende es por qué se debería pensar que pata es una analogía, cuando en realidad no existe en nuestra lengua española un aumentativo de pata que sea aceptado por la norma. Generalmente se considera que tal denominación la lograron por el tamaño de los pies de estos hombres, que parecían enormes debido a las abarcas u hojotas de cuero de guanaco que los cubrían, dejando en su trajinar en la arena o en la nieve unas huellas desmedidas En castellano la "pata" - ya que los descubridores no les atribuían pies a los nativos- puede dar lugar, si es excesiva, al apelativo de patón o patudo; pero nunca a patagón.

Llamamos Patagonia a la vasta región que extendida en forma de punta triangular entre los dos grandes Océanos, cubre el extremo del Continente Sudamericano. Desde su denominación ya entramos al terreno de la fantasía. La etimología de Patagonia no debe buscarse en su geografía natural sino en la histórica. Con tal nombre, en efecto, se designa al País habitado por unos aborígenes que Magallanes, en su expedición descubridora de 1520 habría bautizado con el nombre de Patagones. Y es aquí donde surge la primera sorpresa: ¿Cuál es el verdadero significado de Patagón? Si retrocedemos en el tiempo, como siempre lo hacemos, vamos a ir a encontrarnos con algún esbozo más o menos lógico de este crucigrama.

Iba a bordo de la Trinidad, la nave capitana de Magallanes en calidad de supernumerario, un joven italiano natural de Vicenza, que se enroló con Antonio Lombardo por ser de Lombardía, y que se apellidaba Pigafetta. Al correr de los azarosos tres años que duró aquel viaje - del cual fue uno de los escasos sobrevivientes- Pigafetta llevó cuenta minuciosa de todo lo que contemplaban sus azorados ojos, y en base a estos apuntes redactó años después en una mezcla de italiano y veneciano con alguna salpicadura de español, un relato titulado Navegación y descubrimiento de la India Superior, cuya primera copia manuscrita donó a Felipe de Villers de I’Isle Adam, gran maestre de Rodas su superior entonces, pues Pigafetta habría de alcanzar el grado de caballero de aquella orden.
Examinemos ahora el prolijo relato de Pigafetta. Al llegar al punto en que la escuadrilla yace fondeada en el Puerto de San Julián, en disposición de invernar, relatando lo que sigue: ..."nos demoramos allí dos meses enteros sin ver jamás habitante alguno; un día cuando menos lo esperábamos vimos un gigante que estaba al borde del mar casi desnudo y bailaba, saltaba y cantaba, y al mismo tiempo se echaba arena y polvo sobre la cabeza ...". Más adelante, y como los naturales empezaran a llegar, Pigafetta se extiende sobre la figura de éstos, su vestimenta, mujeres y ceremonias, los usos y costumbres, para terminar señalando: nuestro capitán (Magallanes) llamó a esta gente Patagoni; así lo dice la versión manuscrita en italiano pocos años después aparecieron las copias manuscritas vertidas al francés, y en ellas figura el vocablo Patagons.

¿Qué quiso significar Magallanes con este término?

Las opiniones están muy divididas. Algún historiador asegura que el nombre de Patagón no fue dado a los aborígenes por sus grandes pies - lo que parece ser la tesis más difundida - sino a causa de la apariencia deforme que le daba esa especie de grosera polaina de piel de guanaco mal ajustada, semejante a los mocasines de los pieles rojas la palabra Patagón entonces derivaría de pata de cao (pata de perro). Otros se inclinan a ver en Patagón a pata de oso, a causa de esa ojota que le cubría el pie dándole un aspecto de ser redondo. Otros en cambio - y más verosímilmente- se inclinan al termino originario de "pata gao", que en portugués significa pie grande.; otros apelando al quechua, echan a correr la versión que hace proceder a Patagón de "patak" (cien) y la palabra "aoniken", con la cual se designaba a estos naturales por sus dominadores los Incas del Perú, por donde significaría "cien naturales", a manera de división administrativa. Y en este tren de forzada idiomática no faltará quién sustente la teoría de que Patagón deriva de la lengua "pampa", en la cual "pa" indica la idea de venir, y "thagon" la de quebrarse, romperse, despedazarse, por lo que entonces "Patagón" sería aquél que llega destrozado y "Patagonia", tierra rota, despedazada por las violentas conmociones sísmicas ocurridas en la remota antigüedad.

Don Hernando de Magallanes no era, que sepamos, afecto a los libros de caballería ni conocía la civilización y el idioma quechua, como tampoco el pampa. Su interpretación debe haberse originado en cualquiera de éstos dos adjetivos calificativos que cruzaron su mente: patán o patón, términos que en portugués, el idioma nativo del descubridor, se pronuncia patao y pata-goa con sus plurales de pataoes o patagoes, respectivamente. Pigafetta y los primeros cronistas que le siguieron serían los causantes de la deformación o variación fonética de cualquiera de dichos términos en Patagones, el que pronto se generalizó ganando estado, para introducirse definitivamente en el léxico y en la historia.

Por:

Oscar Aleuy Rojas
Coyhaique-Chile.