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Steelhead Santa Cruz
La provincia de Santa Cruz es una inmensa extensión de tierra reseca y solitaria donde los animales salvajes y algunos tenaces habitantes llevan una igualmente dura existencia. Pero dentro de esta región inhóspita, uno también puede encontrar una tierra de melancólica belleza y dramáticos contrastes donde agujas iracundas de roca árida y puntas heladas dan paso a un horizonte sin fin de estepa semi desértica que se extiende por varios cientos de kilómetros hacia la desolada costa del Atlántico.




“¿Por qué entonces, y esto no es sólo en mi caso particular, está tierra inhóspita se apodera de mi mente? Lo encuentro difícil de responder... pero en parte puede ser porque engrandece los horizontes de la imaginación.” – Charles Darwin.-



Simplemente resistir el vacío total y la aspereza natural de esta región fronteriza que tiene una densidad de población comparable a la del Desierto del Sahara, es en muchos sentidos la verdadera esencia de la experiencia Patagónica. Arrebatada de sus habitantes nativos hace poco más de un siglo atrás, muchas de estas tierras son aún desconocidas para el mundo exterior. Tal vez por estas razones, el paisaje austral de Santa Cruz parece cautivar la imaginación como ninguna otra parte de la Patagonia.

Sin embargo, una mirada más profunda de estas áridas extensiones también revela una sorprendente biodiversidad. Entre las más llamativas especies nativas encontramos guanacos, ñandúes, cóndores, zorros, lobos marinos y hasta pingüinos junto con el escurridizo puma. A pesar de haber sido traídos hace sólo cerca de un siglo atrás, todas las especies de salmónidos anádromos y residentes que se encuentran en toda la Patagonia ahora sobreviven – e inclusive florecen – en algunas áreas de Santa Cruz, siendo la única excepción el salmón de agua dulce.

Sin lugar a dudas, la más fascinante de estas especies, desde la perspectiva del pescador, es una escurridiza casta de steelhead atlántica que habita el enorme río Santa Cruz. El segundo más largo de la Patagonia Argentina (después de Río Negro), el Santa Cruz, alimentado por el glaciar, comienza en las heladas cimas de los Andes como el flujo del más grande lago argentino, Lago Argentino. En un área de más de 370.600 acres, está considerado como el tercer más grande lago de América del Sur y se alimenta de los hielos del sur patagónico, la tercera más grande reserva de agua del planeta. Desde su nacimiento en el extremo este del lago, el río Santa Cruz sigue su curso durante 380 km. al este, a lo largo de unas de las regiones más salvajes y remotas desembocando en el Atlántico Sur cerca de la pequeña ciudad de Piedra Buena.

Sus aguas glaciares implacables y bravías se agitan sin piedad a través de un paisaje igualmente implacable y bravío donde se extiende en forma interminable y en todas direcciones el monte bajo, gris y reseco. Más allá sumándose a las características solitarias de estas tierras, se pueden encontrar antiguas puntas de flechas Tehuelche esparcidas en las orillas en muchos lugares.

Del mismo modo, este río único, ostenta una igualmente única casta de truchas arco iris (steelhead). El río Santa Cruz que alberga el único cardumen conocido de steelhead atlántico del mundo, es una incipiente zona pesquera que recién esta llamando la atención internacional dentro de la comunidad pesquera. Sólo a principios de los 90 se hicieron los primeros intentos para atrapar estos peces con aparejos y en un río con semejante tamaño y aislamiento, muchas de esta aguas aún no han visto una mosca.





Todavía no está claro el origen exacto de la steelhead Santa Cruz pero las pruebas genéticas la relacionan fuertemente con un tipo de trucha arco iris traído del río californiano McCloud y ampliamente distribuido en toda la región poco después de terminar el siglo veinte. Todo lo que se ha desarrollado desde entonces es altamente sorprendente. Así como el río Santa Cruz ostenta el único cardumen de steelhead atlántico en el mundo, también se ufana de tener la única población conocida de trucha arco iris que ha desarrollado una población anádromo auto suficiente. Los biólogos están recién ahora empezando a estudiar en forma rigurosa las complejas características de esta especie única. Sorprendentemente, han descubierto que la steelhead Santa Cruz muestra comportamientos marcadamente diferentes comparados con los de sus primos norteamericanos – desovando más frecuentemente y viviendo por mucho más tiempo. Increíblemente, se han documentado peces desovando hasta siete veces y alcanzando los once años de vida. Los peces comienzan a poblar el río en el mes de febrero con el máximo de migración hacia fines de marzo o principios de abril. El espécimen promedio pesa entre 2 y 7 kilos, aún cuando existen algunos gigantes de 10 kilos.







A pesar de atraer a los pescadores con su mística y cautivar su imaginación, también los desanima. Sin lugar a dudas es la pesca más desafiante en toda la Patagonia pero el río Santa Cruz no es para temerosos. Los pescadores que disfrutan el desafío de los grandes ríos y largos tiros lo encontrarán de su agrado, pero el lanzamiento interminable de una frágil mezcla de pluma y piel en un abismo gélido cuyas aguas azul acero raramente permiten más de un metro de visibilidad , ni alcanzan más de los 10 °C, es ciertamente una propuesta intimidatoria. Y esto sin mencionar los poderosos vientos que generalmente soplan en este desolado valle, en algunos momentos agitando la superficie del río. La pesca del steelhead nunca es sencilla y teniendo en cuenta los desafíos que presenta el Santa Cruz, puede parecer imposible. Pero la fascinación de una pieza exótica de una steelhead bien proporcionada y luchadora, ubicada en una igualmente exótica locación, ha hecho que unos cuantos intrépidos pescadores no se acobarden ante estos desafíos. Afortunadamente han demostrado que atrapar una steelhead Santa Cruz no es imposible.





La mayor cantidad de pesca tiene lugar en el río más bajo cerca de la ciudad de Piedra Buena donde el acceso es más fácil. Allí está la parte más ancha del río, más de 400 metros y se caracteriza por tener curvas anchas salpicadas por grandes islas. (Para dar una idea del tamaño, la isla más grande, Isla Pavón, tiene caminos, electricidad, un restaurante y hotel con todos los servicios y un terreno para campamento). A pesar de que esta área recibe la mejor parte de la pesca, el gran tamaño del río hace que no existan multitudes ni siquiera es necesario compartir el agua con otro pescador. Al igual que la pesca de steelhead en otros lugares, la persistencia y la paciencia son los aspectos más importantes que el pescador debe traer al río, pero esto es más fácil decirlo que hacerlo aquí. Batallar vientos incesantes, permanecer parado por horas en aguas heladas a casi medio kilómetro y realizando el mismo tiro 1.000 veces, puede ciertamente desanimar. Cubrir la mayor cantidad de agua en forma metódica y efectiva es muy importante y los pescadores que puedan hacerlo, serán más exitosos. Dada la extensa logística que implica la pesca en un río tan grande, la opción más práctica es alquilar un bote a motor.
Logística

La ciudad de Piedra Buena se encuentra sobre la Ruta 3 a 230 kilómetros al norte de la ciudad capital de Río Gallegos donde se está el aeropuerto comercial más cercano y es por esto la primera y más conveniente escala para los pescadores visitantes. Aquellos que no dependan de un proveedor para contratar servicios de transporte, pueden alquilar un auto en Gallegos o tomar alguno de los ómnibus que circulan por la Ruta 3.

Redactada por Rodrigo Amadeo experto pescador con mosca del rio Santa Cruz. Estancia Hostería Monte León.

Para mayor información: http://www.atlanticsteelhead.com.ar/
Rodrigo Amadeo.
Fotografías Protegidas bajo autoria de Rodrigo Amadeo.



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