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Estudio Dydimosphemia Geminata / Exclusivo
Las diatomeas, conocidas también como algas fósiles, se formaron hace más de 70 millones de años en el fondo de los lagos de agua dulce y corresponden a esqueletos fosilizados de diatomitas (algas unicelulares). Estos esqueletos fosilizados están cubiertos de una envoltura sílica externa. Son eucariontes unicelulares pertenecientes a la clase Bacillariophyceae, habitan tanto en agua dulce como marina, constituyendo una parte muy importante del fitoplancton.

Didymosphenia geminata

Taxonomía
Phylum Bacillariophyta
Clase Bacillariophyceae
Orden Cymbellales
Famila Gomphonemataceae
Genus Didymosphenia
Especie: Didymosphenia geminata M.Schmidt, 1899




Entre ellas se encuentra la microalga Didymosphenia geminata, que habita en agua dulce, principalmente en ríos y lagos. D. geminata, conocida vernacularmente como didymo o moco de roca, es considerada una especie nociva e invasora, de rápida propagación ya que produce masivas floraciones que modifican los ecosistemas donde habita, perjudicando por ende, a otras especies. En Chile, se registró por primera vez en el año 1964 y, actualmente, fue detectada en la X Región, por lo que la Subsecretaría de pesca la decretará plaga. Al respecto, el Subsecretario de Pesca, Pablo Galilea, anunció que Subpesca decretará como plaga la microalga Didymosphenia geminata, debido a la presencia de masas de mucílago en el sector de nacimiento del río Futaleufú, Galilea explicó, además, que en mayo de 2010 se recibió la denuncia sobre la proliferación masiva de esta microalga, por lo que “estamos tomando esta medida de control que permitirá, a organismos como Sernapesca y el SAG, fiscalizar su población e impedir el ingreso a través de nuestras fronteras”, indicó.
De acuerdo al DS 345/2005 del Reglamento sobre Plagas Hidrobiológicas (REPLA), le corresponde a la Subsecretaría de Pesca declarar la zona como Área de Plaga e indicar las acciones para su control y seguimiento o vigilancia. Sin embargo, Sernapesca ya anunció la emisión de una Resolución que declara Emergencia de Plaga para el Didymo en la Cuenca del Río Futaleufú, declarándolo Zona de Vigilancia en agosto de 2010.

Además, un comunicado del Centro de Investigación en Ecosistemas de la Patagonia (CIEP) informó que se analizaron las muestras de agua provenientes del río Espolón, Futaleufú, Chile, donde los resultados confirman la presencia de abundante número de diatomeas pertenecientes al género Didymosphenia sp. quienes destacan, además, que la especie Didymosphenia geminata presenta tres morfotipos: geminata s.s, capitata y subcapitata (Metzeltin and Lange-Bertalot, 1995).
La especie declarada plaga

Didymosphenia geminata, es una diatomea descrita por primera vez en las Islas Faroe, en 1819; posee una gran capacidad para impactar los ecosistemas acuáticos donde es introducida. En los últimos años, se ha registrado su presencia como especie invasora de alto impacto en distintos cuerpos de agua de Nueva Zelanda, América del Norte, Europa, Asia y Sudamérica.

D. geminata es una diatomea pennada, perteneciente al Orden Cymbellales. Posee forma simétrica a lo largo del eje principal, en vista valvar tiene forma de botella y en vista conectival tiene un extremo más fino que el otro. Las células son de gran tamaño, entre 60 y 140 μm de longitud y entre 25 y 43μm de ancho. El centro de la valva es lanceolado y los polos capitados según la descripción de Cox, en el año 1996.
Aunque históricamente Didymo fue considerada como una especie con escasa tolerancia a las variaciones ambientales, ubicándose preferentemente en aguas frías y con bajo contenido en nutrientes, actualmente autores como Spaulding y Elwell, en 2007, observaron que esta diatomea tiene gran tolerancia a los cambios en los parámetros físicos y químicos del agua. En este sentido, se ha encontrado en amplios rangos de condiciones hidráulicas, desde aguas someras, con escaso movimiento, hasta aguas profundas y turbulentas; los mismos autores reportaron su presencia en aguas del oeste de Estados Unidos, con un rango entre 4 y 27ºC y bajo condiciones de altas y bajas concentraciones de nitrato y fosfato. Se han encontrado además, poblaciones en aguas cuyos pH son iguales o superiores a 7, incluso en aguas de pH superior a 9.

Efectos de la plaga
Los principales efectos perjudiciales asociados a esta diatomea se deben a su capacidad de producir grandes floraciones nocivas que son definidas por la EPA (Environmental Protection Agency) como “masas de células y pedicelos que se extienden por más de 1 kilómetro y persisten durante varios meses del año”. Esta especie posee característicamente un rafe (una ranura o canal que recorre la valva en su parte media), que les permite moverse sobre superficies, y un poro apical, a través del cual segregan un tallo de mucopolisacáridos. Con este tallo, o pedúnculo, adhieren a las rocas, las plantas, o cualquier otro sustrato sumergido y, el mismo es resistente a la degradación fúngica y bacteriana. Cuando la célula se divide, el tallo también se divide, formándose con el tiempo una masa densa de tallos ramificados, que forman capas mucilaginosas de unos 3 cm. de espesor y hasta 20 km. de longitud, con aspecto de alfombra de lana o algodón húmedo, que cubren prácticamente todos los sustratos de los ambientes acuáticos en que se encuentra, provocando severas alteraciones fisicoquímicas y biológicas.
Estas colonias resultan menos digestivas para otras especies. Empeoran la calidad de agua, por lo que disminuye la calidad y cantidad de recursos tróficos, lo que termina repercutiendo en todo el ecosistema, provocan también la declinación de poblaciones de peces nativos debido a la reducción de fuentes de alimento de sus invertebrados y hábitats apropiados; causa, además, fluctuaciones diurnas de oxígeno disuelto, provocando graves repercusiones para la fauna acuática nativa e incluso especies de cultivo, como el retroceso de la industria piscicultora observado en EEUU e Islandia, según lo descrito por Jonsson, en el año 2000.
Otro efecto perjudicial se produce en acequias, canales, construcciones hidroeléctricas, obstrucción de tuberías y tomas de agua, las que se cubren rápidamente debido al crecimiento masivo de esta microalga.

Se dice que D. geminata no causa efectos severos en el hombre, pero puede causar irritaciones y conjuntivitis en bañistas. La industria del turismo también se ve afectada por los considerables impactos estéticos que deja esta alfombra de mucílago, que aparenta ser contaminación o desechos industriales de mal aspecto.

Actualmente, a los hallazgos encontrados en la X Región se han sumado florecimientos en Coyhaique, en los ríos Aysén, Los Palos, Mañihuales y Blanco. Al respecto, Subpesca y Sernapesca se encuentran trabajando en una campaña de difusión y educación pública, dirigida principalmente a los residentes, excursionistas, pescadores recreativos y operadores turísticos de la zona, con el fin de explicar los riesgos asociados a la presencia del Didymo y la manera de prevenir su propagación. Junto con esto, Sernapesca ha iniciado una prospección de la cuenca con el fin de determinar la magnitud y cobertura de la propagación de esta especie.

Recomendaciones
Si bien en Chile aún no existen medidas oficiales para combatir esta plaga, algunas medidas recomendadas en el reporte técnico de la Delegación Regional Patagonia, Administración de parques Nacionales para evitar la diseminación de Didymosphenia geminata son:
• Armar un programa de control que incluya la restricción del ingreso de equipos de pesca usados, tales como: waders y botas de neoprén, desde el extranjero.
• Restringir el ingreso de kayaks o balsas usadas desde el extranjero.
• Dar un seguimiento exhaustivo de la distribución geográfica de D. geminata a escala de la cuenca del río Futaleufú mediante eficaces y adecuadas tomas de muestras.
• Se debería incluir este organismo dentro del listado de especies invasoras de alto riesgo. En este sentido resulta necesario destacar la urgencia de reglamentar la aplicación de procedimientos de desinfección.
• Trabajar en la generación de un programa de educación y divulgación para cambiar las costumbres de los usuarios de los recursos hídricos, con el fin de minimizar la propagación de D. geminata, y otras especies potencialmente invasoras que incluya:
* Trabajar sobre la confección de una campaña de sensibilización, dirigida a los pescadores deportivos, propietarios de embarcaciones, kayakistas, guías profesionales de pesca y rafting, y otros recreacionistas, debería sumarse a la difusión que se le otorga esta temática en el reglamento de Pesca Continental Patagónica.
* Los usuarios de los recursos de agua dulce, incluidos los ecologistas, administradores, biólogos y otros científicos, tienen que ser conscientes de la amenaza y en sus trabajos deberían adoptar procedimientos de descontaminación para evitar la propagación.

Otros expertos plantean el modelo Neozelandés como el más efectivo, donde el departamento de Bioseguridad de Nueva Zelanda ha modificado su reglamento y hace algunos años, prohibiendo el ingreso de zapatos con suela de fieltro al país. Además, personal de aeropuerto brindará un tratamiento de desinfección a todos los equipos, aunque estén completamente secos por dentro y por fuera. Otra alternativa es hervir y congelar los zapatos de los extranjeros y someterlos posteriormente al mismo proceso de desinfección. Además, el gobierno de Nueva Zelanda recomienda a los locales, comprar botas con suela de goma, evitar la propagación de ésta y otras plagas. Mayor información sobre cada una de las medidas tomadas en Nueva Zelanda para control de Didymosphenia geminata se encuentran en http://www.biosecurity.govt.nz/pests/didymo/cleaning-specific.



D. geminata en vista conectival (izquierda), en vista valvar (derecha), y pedicelo mucilaginoso (centro)
Imagen: Viviana Sastre, Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco, Trelew – Chubut.


Figura 1: Imagen de una célula de D. geminata bajo microscopio. La línea longitudinal
es el denominado rafe, abertura que le permite a la célula, con valvas de sílice, proyectarse y moverse sobre los sustratos.
Imagen: Leonardo Mario Buria, Reporte Técnico Delegación Regional Patagonia, Administración de Parques Nacionales.


Figura 2: Aspecto de una floración algal de D. geminata, en el Río Mararoa, Nueva
Zelanda, donde se puede observar la magnitud de la misma que virtualmente cubre el
100% del sustrato.
Imagen: Leonardo Mario Buria, Reporte Técnico Delegación Regional Patagonia, Administración de Parques Nacionales.



Por: Katherine Silva, Mundo Acuícola / CHILE
Ing. Acuicultor. Universidad Catolica del Norte.
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